Hay una situación bastante común en muchas parejas aunque no siempre se diga en voz alta
Uno de los dos empieza a sentir curiosidad por probar algo distinto en la intimidad. Capaz vio algo, leyó sobre el tema o simplemente se lo preguntó. Pero enseguida aparece la duda ¿cómo saco este tema sin que el otro lo tome mal?
Porque claro también aparece EL MIEDO
Miedo a que se interprete como una crítica
Miedo a que el otro piense que no alcanza
Y la realidad es que en la mayoría de los casos no tiene nada que ver con eso
Durante mucho tiempo los juguetes sexuales estuvieron rodeados de ideas bastante injustas. Se los vinculó con la soledad, con la insatisfacción o con relaciones que no funcionan. Pero cuando uno se corre un poco de esos prejuicios, empieza a verlos por lo que realmente son herramientas que pueden sumar nuevas experiencias a la vida sexual de una pareja
Y cuando hablamos de sumar, hablamos de los dos
Por ejemplo, sabemos que muchas mujeres necesitan estimulación directa o indirecta del clítoris para llegar al orgasmo. No es un capricho ni una exigencia, es simplemente cómo funciona el cuerpo. Sin embargo muchos encuentros sexuales siguen girando casi exclusivamente alrededor de la penetración. No porque esté mal sino porque es lo que aprendimos durante años
Ahí es donde algunos juguetes pueden abrir nuevas posibilidades
Un vibrador pequeño que se use durante la penetración, una bala vibradora para el juego previo o un juguete con control remoto pueden sumar estímulos distintos y generar experiencias nuevas para ambos
Pero no todo gira alrededor del placer femenino. También existen juguetes pensados para el placer masculino, anillos peneanos que intensifican la sensación, masturbadores que se pueden incorporar al juego en pareja o estimuladores que permiten explorar zonas del cuerpo que muchas veces ni se consideran
Cuando se integran desde la curiosidad y el juego dejan de ser algo “raro” y pasan a ser una forma más de compartir placer
Ahora bien, hay algo que hace toda la diferencia: COMO SE HABLA DEL TEMA
No es lo mismo tirar la idea en medio de un encuentro que hablarlo en un momento tranqui. Tampoco es lo mismo plantearlo como una necesidad que como una invitación a explorar.
A veces algo tan simple como decir “me dio curiosidad probar algo distinto con vos” cambia completamente el clima
También es importante entender que explorar no es una obligación. Hay parejas a las que les interesa y otras que prefieren seguir con lo que ya tienen. Y ambas cosas están bien
Al final del día, sumar juguetes no se trata de hacer más cosas ni de convertir el sexo en una competencia de creatividad. Se trata de abrir un espacio para la curiosidad, la confianza y el juego
A veces, ese pequeño cambio alcanza para renovar la energía de la relación
Y si les picó el bichito de la curiosidad pero no saben por dónde empezar, pueden acercarse a cualquiera de nuestras sucursales o escribirnos. Estamos para acompañarlos a descubrir
